4.8 Trusted Shops 22.167 reseñas
Entrega fiable desde nuestro propio stock
Pedido hoy = entrega rápida
Envío gratuito en pedidos superiores a 99 €.
Entrega fiable desde nuestro propio stock
4.8 Trusted Shops 22.167 reseñas
Entrega fiable desde nuestro propio stock

Gambas al ajillo picantes como tapa

Las gambas al ajillo son la tapa que nunca falla: rápidas, llenas de sabor y con plato garantizado vacío. Sírvelas junto a otros platitos en cuencos para tapas y tendrás una mesa animada y sabrosa en un instante.

El ajo y la guindilla le dan a este plato ese toque especial que marca la diferencia. Procura tener buen pan para mojar en el aceite aromático, porque eso no puedes dejarlo en el plato.

Receta

Gambas al ajillo picantes como tapa

Las gambas al ajillo son un clásico español que tienes en la mesa en un abrir y cerrar de ojos. Ajo aromático, un chorrito de vino blanco y gambas jugosas: juntos crean una tapa que todo el mundo quiere compartir.

Pandilla Tapas / Aperitivos
Cocina Española
Porciones 4 personas

Tiempo de preparación

Tiempo de preparación 10 min
Total 20 min

Materiales necesarios

  • Sartén
  • Tabla de cortar
  • Cuchillo afilado
  • Cuencos o platitos pequeños
  • Papel de cocina

Ingredientes

  • 300 g gambas crudas (peladas, con cola)
  • 6 dientes de ajo
  • 1 guindilla seca (o 1 cdta de copos de chile)
  • 100 ml de buen aceite de oliva
  • 60 ml de vino blanco seco
  • 1 cda de zumo de limón
  • 1 cdta de pimentón ahumado
  • Sal al gusto
  • Un puñado de perejil fresco picado fino
  • Pan crujiente o ciabatta, para acompañar

¿Cómo preparar gambas al ajillo como tapa?

    1. Seca las gambas con papel de cocina y sazónalas con una pizca de sal y pimentón.
    2. Corta los dientes de ajo en láminas finas y trocea la guindilla seca en pedacitos (o usa copos de chile).
    3. Calienta el aceite de oliva a fuego medio en una sartén. Añade el ajo y la guindilla y sofríelos suavemente 1 o 2 minutos hasta que el ajo esté dorado y aromático. Vigila que no se queme.
    4. Sube el fuego y añade las gambas a la sartén. Cocínalas 1 o 2 minutos por cada lado hasta que estén rosadas y justo en su punto.
    5. Vierte el vino blanco y deja reducir 30 segundos. Agrega un chorrito de zumo de limón y remueve bien.
    6. Sirve las gambas con el aceite de ajo en cuencos o platitos pequeños. Espolvorea perejil picado fino y sirve al momento con pan crujiente.

Los cuencos pequeños son ideales para este tipo de tapas: cada uno tiene su propia ración y la mesa gana un aspecto festivo al instante. Sirve las gambas directamente de la sartén para que estén en su mejor momento, porque saben mejor humeantes y recién hechas.

Convierte la velada en una auténtica noche de tapas combinando este plato con aceitunas, pimiento asado o un plato de jamón. Pon todo en la mesa a la vez y deja que cada uno pruebe y comparta. Así, comer juntos se convierte en un recuerdo.