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Cocinar sin gluten no tiene por qué ser aburrido. Estas tortitas de calabacín demuestran que lo crujiente y sabroso encajan perfectamente sin una pizca de gluten. La harina de garbanzo es la heroína aquí: liga de maravilla, aporta un ligero sabor a nuez y consigue esa corteza dorada que buscas. Prepara la tzatziki con media hora de antelación para que los sabores se asienten bien.

Receta

Tortitas de calabacín sin gluten con tzatziki

Estas tortitas de calabacín sin gluten son crujientes por fuera, tiernas por dentro y perfectas para servir con una tzatziki fresca. Ideales como aperitivo, guarnición o comida ligera.

Pandilla Guarnición
Cocina Griega
Porciones 4 personas

Tiempo de preparación

Tiempo de preparación 20 min
Tiempo de enfriamiento 30 min
Total 70 min

Materiales necesarios

  • Rallador
  • Paño de cocina o gasa
  • Bol grande
  • Sartén
  • Espátula
  • Papel de cocina
  • Cuenco pequeño para la tzatziki

Ingredientes

  • 2 calabacines medianos (aprox. 500 g)
  • 100 g harina de garbanzo
  • 2 huevos
  • 100 g feta, desmenuzada
  • 2 dientes de ajo, prensados
  • 3 cebolletas, picadas finamente
  • 2 cucharadas de menta fresca, finamente picada
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • Aceite de oliva para freír
  • Para la tzatziki:
  • 200 g yogur griego (10% materia grasa)
  • 1/2 pepino
  • 1 diente de ajo, prensado
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de eneldo fresco, finamente picado
  • Sal al gusto

¿Cómo hacer tortitas de calabacín sin gluten con tzatziki?

    1. Ralla el calabacín en trozos grandes y colócalo en un paño de cocina limpio. Aprieta para sacar la mayor cantidad de líquido posible. Este es un paso crucial para conseguir tortitas crujientes, así que tómate tu tiempo.
    2. Pon el calabacín exprimido en un bol grande. Añade la harina de garbanzo, los huevos, la feta, el ajo, las cebolletas, la menta fresca, la sal y la pimienta. Mezcla todo bien.
    3. Mientras tanto, prepara la tzatziki: ralla el pepino, exprime el exceso de líquido y mezcla con el yogur griego, el ajo, el zumo de limón, el aceite de oliva y el eneldo fresco. Sazona con sal. Reserva en frío.
    4. Calienta un buen chorro de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Coloca cucharadas de la masa de las tortitas en la sartén y aplánalas ligeramente hasta formar discos de aproximadamente 1 cm de grosor.
    5. Fríe las tortitas 3 a 4 minutos por lado a fuego medio hasta que estén bien doradas y crujientes. Trabaja en varias tandas para que la sartén no se llene demasiado.
    6. Coloca las tortitas sobre papel de cocina para absorber el exceso de grasa.
    7. Sirve las tortitas inmediatamente con la tzatziki fría al lado. Decora, si quieres, con una ramita de menta fresca o unos copos de chile para un toque picante.

Una buena sartén con fondo grueso marca la diferencia. Asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de añadir la masa para conseguir esa capa exterior crujiente que buscas. Si está demasiado fría, las tortitas absorberán aceite en lugar de freírse correctamente. Una sartén que retenga bien el calor será tu mejor aliada para esta receta.

Estas tortitas también están deliciosas al día siguiente, frías o ligeramente recalentadas en el horno. Haz una tanda más grande y sírvelas como aperitivo o como parte de un bufé veraniego. La tzatziki, bien tapada en la nevera, se conserva al menos dos días. Compruébalo tú mismo y verás lo rápido que se vacía el plato.

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